Patrones de fiscalización del SRI en 2024–2025: una lectura desde la práctica

Categoría: Boletines - febrero 24, 2026

Ya desde hace varios años, las auditorías tributarias dejaron de ser un ejercicio meramente formal para convertirse en un proceso de lectura económica, interpretativa y transversal de las operaciones de las compañías. Hoy, cada glosa no cuestiona solo un documento, sino la forma en que la organización gestiona su negocio desde un enfoque tributario.

Revisando con calma las determinaciones emitidas por el SRI en 2024 y 2025, podemos observar patrones claros de fiscalización que se repiten con independencia del sector, tamaño o tipo de contribuyente.

En la práctica, estos terminan definiendo el rumbo de una auditoría, por ellos comprenderlo a tiempo hace una diferencia sustancial en cómo una compañía enfrenta, o evita, contingencias de la propia auditoría o futura.

A continuación, compartimos una lectura construida desde la práctica, a partir de lo que hoy se está cuestionando, cómo se está cuestionando y, sobre todo, por qué operaciones válidas terminan reflejando glosas relevantes.

1. Esencia económica: el eje central de la fiscalización

Sin lugar a dudas, el principal protagonista de las auditorías del SRI hoy por hoy, son las glosas donde se cuestiona la realidad económica.

Dentro de este grupo, existen dos mundos claramente diferenciados con riesgos y dinámicas muy distintas: bienes y servicios.

a. Esencia económica en bienes: donde la clave es la trazabilidad.

En el caso de bienes, el enfoque del SRI es relativamente claro: trazabilidad completa del ciclo de compra.

No basta con la factura. Se espera poder reconstruir, sin interrupciones, toda la secuencia:

    • Contrato
    • Guías de remisión
    • Recepción de la compra
    • Kardex
    • Factura
    • Comprobantes de retención
    • Registros contables
    • Pagado
    • Estados de cuenta

En la mayoría de los casos, la información sí existe dentro de la compañía, entonces, cuando se genera un problema más allá de la ausencia de alguno de estos documentos, surge de la necesidad de explicar particularidades legítimas de la operación.

Ahí es donde surgen fricciones, por ejemplo:

Compensaciones de cuentas por cobrar en lugar de pagos directos;

Transacciones donde hay un documento distinto a un contrato o no hay contrato;

Estructuras operativas que requieren ser explicadas, no solo mostradas.

Cuando estos puntos no están bien explicados con base en la normativa tributaria vigente, la glosa aparece.

b. Esencia económica en servicios: donde empiezan las controversias retadoras.

El terreno cambia radicalmente cuando hablamos de servicios. Al ser intangibles, su demostración es mucho más exigente.

Ya no basta con documentos formales. El SRI espera ver:

    • Contratos
    • Entregables reales
    • Evidencia de utilidad real para la compañía
    • Coherencia con la operación, o necesidad del negocio

Algunos ejemplos frecuentes ayudan a ilustrarlo:

En dietas de directorio, la evidencia se centra en las decisiones adoptadas que constan en actas, así como en su participación efectiva como órgano de gobierno, la cual puede reflejarse en cruces de correos, reuniones fuera de las sesiones, entre otros.

En consultorías financieras, se espera la existencia de informes recibidos y efectivamente utilizados por la compañía, entre otros.

En servicios legales, la materialidad se acredita a través de los procesos o juicios en los que intervino el profesional.

Aquí es donde se concentran muchas de las controversias, porque el estándar probatorio no siempre es explícito y la discusión, a veces se desplaza súbitamente hacia interpretaciones subjetivas.

En ese terreno, la diferencia no suele estar en el documento aislado, sino en la capacidad de articular una narrativa clara de los hechos, conectada de forma consistente con el marco normativo y con la lógica del negocio.

Hoy, cada glosa no cuestiona solo un documento, sino la forma en que la organización gestiona su negocio desde un enfoque tributario.”

2. Precios de transferencia: un frente inherentemente litigioso

Luego vienen las glosas de precios de transferencia, que son glosas sumamente técnicas, complejas y así siempre de alto impacto económico.

Nuestros clientes que han atravesado una revisión de este tipo hoy saben que, por su propia naturaleza, concentran algunos de los espacios más amplios de interpretación subjetiva dentro de una auditoría, lo que genera una casi asegurada probabilidad de controversia respecto de prácticamente todos los aspectos posibles: el método seleccionado, la exclusión o inclusión de comparables, la información financiera utilizada, etc.

En esta materia convergen conocimientos tributarios, financieros, económicos y jurídicos, por ello los asuntos no se resuelven con un documento o un alegato aislado, se sostienen o incluso se caen, en función del criterio con el que fueron construidos desde el inicio, o con base en los cuales se creennuevos caminos para justificar el principio de plena competencia dentro de la auditoría.

El criterio para proteger a la compañía, siempre viene de la experiencia acumulada para anticipar qué aspectos serán objeto de observación, bajo qué lógica serán interpretados, y cuál es la explicación razonada capaz de sostener las transacciones con partes relacionadas.

3. Beneficios tributarios: cuando la legalidad se vuelve el centro del debate

Finalmente, están los beneficios de ley.

Aquí la discusión gira alrededor del principio de legalidad, pero con un matiz clave: la ley, en muchos casos, no es completamente precisa, y se da para la interpretación. Entonces surgen preguntas como:

¿Cómo se computa correctamente el incremento neto de empleo?

¿Qué costos forman parte de la inversión nueva y productiva?

¿Ciertos intereses debieron capitalizarse para cumplir con el monto del contrato de inversión?

En estos casos, el riesgo no es solo tributario, sino también financiero y reputacional.

Los asuntos no se resuelven con un documento o un alegato aislado, se sostienen o incluso se caen, en función del criterio con el que fueron construidos desde el inicio.

En conclusión …

La mayoría de las glosas no nacen de hacer algo mal, sino de hacer algo bien, sin prepararse para comunicárselo a alguien que lo interpreta años después.

Es decir, muchas compañías juegan el partido tributario como si se definiera en cumplimiento, cuando hoy se define en interpretación.

Las auditorías actuales exigen: precisión como estándar, narrativas técnicas que hablen el lenguaje del SRI, visión de largo plazo para no comprometer ejercicios futuros, y protección de la reputación corporativa; eso no se improvisa, se construye con equipos, método y experiencia acumulada.

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